jueves, 28 de marzo de 2013

Una Madre soltera muy especial, Entrevista a Louisiana Panagua de Nacer en Panal.


Louisiana Panagua – Madre (Y de las que crían con muuuuuucho amor), Directora de «Nacer en Panal», Re- Evolucionaria Total y defensora del Amor, Activista Pro Crianza con Apego y Pro Humanización del Nacimiento, Defensora de los niños , Capacitadora de talleres Pre y post natales. Una Mamá que admiro mucho. Mujer valiente y que no lo piensa dos veces para defender aquello en lo que cree. Entre los talleres que dicta habla sobre Psicología del embarazo, proceso del parto paso a paso, empoderamiento de las familias. Leyes venezolanas que protegen a las madres, padres e hijos, alimentación durante embarazo y lactancia, educación emocional del bebé y estimulación, cómo ahorrar (desenchufarnos del consumismo), lactancia y alimentación del bebé, bioquímica del apego para principiantes, crianza consciente y positiva, colecho y sus beneficios para la madre y el bebé, Porteo natural y hasta dicta talleres para  los papás sobre su papel en el puerperio! 

- Criar hasta los momentos sola a tu hija, ¿fue elección o circunstancial?
Fue circunstancial. El papá de mi hija se fue cuando ella apenas tenía mes y medio. Yo soñaba con una familia, con criar juntos, con investigar juntos qué podía ser lo mejor para nuestra pequeña mientras él soñaba con “libertad” y pocas responsabilidades.

- Eres férrea defensora de la crianza positiva en los niños, ¿conocías ya de esta hermosa manera de criar y educar o lo supiste después del nacimiento de tu hija?
No, pocas semanas antes del nacimiento de mi bebita, leí dos artículos sobre lactancia y uno sobre la crianza con apego en Wikipedia. Cuando mi hija nació fui sometida a duras críticas sobre mi interés en la lactancia. Mi lactancia fracasó antes de un mes, la constante crítica y la tristeza por el robo de mi parto (me hicieron una inne-cesárea), me hicieron sumergirme en la obsesión por investigar porque quería demostrarle al mundo que había otra manera de hacer las cosas. 
Gracias a la investigación y al apoyo de mi hermana menor, pude relactar a mi hija y liberarme de los opinólogos de oficio. 
Poco a poco fui aprendiendo más, comprando libros sobre parto humanizado y crianza respetuosa y positiva, consultando fuentes certificadas en Internet, me inscribí en un curso para ser doula, hice amigos con las mismas ideas que yo y el resultado es que no quiero demostrarle al mundo lo mal que está: quiero ayudar a otras mamás que también estén en la misma búsqueda y, como efecto colateral, ir abriendo brecha hacia el cambio de consciencia en quienes me rodean. 
Esto me ha enseñado a esperar, a escuchar y a respetar las opiniones de los demás. He descubierto que vivimos en un mundo donde la maternidad es subestimada y las mamás necesitan mucho apoyo.

- ¿No deberíamos empezar a quitar el título “madre soltera”? ¿No te suena a negativo?
Ser madre soltera es ser madre sin pareja. 
El punto de vista y la carga energética se los damos nosotros, bien sea por prejuicios o porque entendemos que la soltería en una madre es signo de trabajo doble o de una herida por separación. Pero creo que a todo hay que llamarlo por su nombre y ver siempre el lado positivo. 
Una madre soltera no siempre está sola, muchas cuentan con el apoyo de sus familias, otras no. 
Yo lo admito porque quiero que se sepa que no tengo pareja y espero algún día poder encontrar a un hombre que comprenda y acepte estos conceptos de crianza con el que formar familia los tres y los que vengan.
Soy firme defensora de la teoría de crianza es cosa de dos, pienso que el padre tiene un papel fundamental en la crianza como protector y apoyo para la madre, y por experiencia personal, este no debe ser desestimado ni ser puesto a un lado. Su participación debe ser protagónica. A mi me hizo (y me hace) mucha falta ese abrazo de consuelo, ese compañero fuerte que me impulsara a seguir adelante con mis ideales de crianza. A falta de eso, están mis propias convicciones y los ojos amorosos de mi hija cada mañana.

- Primero lo positivo de criar sin pareja, cuéntanos por favor.
Te pone creativa. Debes resolver cómo criar de la manera que mejor te parezca, producir dinero para mantener a tu(s) hijo(s), jugar con tu bebé, atenderte a ti misma, limpiar, hacer realidad tus propios sueños. En cierto modo, las dificultades te hacen fuerte y creativa para resolver hasta las cosas más sencillas sin dejar de lado a tu bebé y sus necesidades. Las satisfacciones son muchas porque empiezas a notar la fuerza y pericia de la guerrera que llevas dentro.

- ¿Qué es lo más complicado de criar sin pareja?
La soledad. En mi caso personal escogí el “camino largo y difícil”. Al escoger la crianza respetuosa y positiva, suelo ser señalada de ser poco pragmática, de extremista, complicada, y mi hija suele ser llamada “malcriada” o con “mamitis”. Esto está muy mal visto por la sociedad y suelen no ayudarte cuando necesitas apoyo y compresión porque “esa fue tu decisión” y “¿quién te manda?”.
Las mamás necesitamos apoyo, abrazos, besos, palabras de consuelo y de fuerzas tanto como los bebés lo necesitan de sus madres. Los papás son las personas ideales para tal trabajo. Por algo los escogimos como padres de nuestros hijos. Un papá ausente física o emocionalmente deja una huella profunda tanto en la madre como en el bebé.

- Tu nena aún es pequeña, lo que no te exime de hablarle con la verdad, ¿cómo haces para poner palabras a la experiencia de crecer sin su padre biológico?
No se puede tapar el sol con un dedo. Debo explicarle que ese es su papá. Ella fue concebida con y por amor. Fue deseada y esperada. Está aquí gracias a ese amor. Mi dolor, mis heridas, mi soledad es mía, no de ella. No tiene por qué heredarlos. Es mi trabajo personal de crecimiento. 
Todos merecen una segunda oportunidad y quizá él aparezca en su vida un día y quiera ser su papá presente. La decisión será de ella y yo no pretendo cuestionarla. Prefiero que se lleven bien porque el amor y el rencuentro nunca están de más. Prefiero que aprenda lo que es el perdón (por tanta ausencia), lo que es el amor de padre e hija como yo tuve la oportunidad de vivir, que aprenda a evitar ser juez de conductas humanas y no que sea una mujer llena de odios y rencores que no le pertenecen.
En cuánto a mi parte como madre soltera, quiero que aprenda que a todo hay que sacarle su lado positivo. Tiene una mamá con ideales firmes y con defectos. Soy humana. A partir de allí, ya se puede sacar provecho a la situación, como decía mi madre: si la vida te da limones, ¿por qué no haces limonada?
Muchas gracias a Louisiana Panagua por permitirnos conocer un poco más de ella y el camino que recorre con su beba.


martes, 26 de marzo de 2013

Mi bebé no duerme!!!!!!!!!!!

Una de sus ùltimas siestas.

Es casi comùn escuchar esta frase a las mamàs, pero Todo llega, a veces más temprano, a veces más tarde, pero la paciencia termina dando frutos y cuando se dejan madurar los frutos y darles su tiempo, la cosecha es mejor.
Esta frase la puse yo en mi buscador de internet hace cinco años, esa y "malcriar al bebè", dos temas que tenìan mi cabeza confundida, y asì lleguè a foros pro crianza con respeto. Logrè con la experiencia de otras madres entender a mi hija de meses de nacida, porque como he dicho en otras oportunidades, mi instinto estaba bien dormido entre tanta anestesia de la cesàrea, aprendì que el sueño infantil es un proceso evolutivo (Rosa Jovè) y que por llevar a mi hija en brazos no se iba a "malcriar". 
 Entendì sus continuos despertares, y al entenderlos mi cansancio seguìa allì, pero me quitè el peso de creer que mi hija era la ùnica en el mundo empeñada en que su madre no durmiera.........
Lleguè  buscando información sobre como lograr que mi hija durmiera sin llorar, recibí siempre muy buenos consejos y jamás una duda mía quedó son despejar, mi nena fue creciendo y entre buscar y conseguir información fue aumentando mi sed de saber más y me convertí en Doula y Asesora de Lactancia Materna. Debo decirles que probé de todo para el sueño de ella : que durmiera sola en su cuna, la acostaba dormida y la volvía a dormir en mi pecho cuantas veces hiciera falta, empezamos a colechar con ella desde que tenía como 8 meses y mejoró bastante (fuì muy terca y no me convencìa colechar, ahora se que me costarà aceptar el dìa que pida su cama, su cuerto y su espacio, me harà falta su calorcito a mi lado)  hasta hoy día 5 años despues seguimos durmiendo juntas, probé intentar destetar de noche, y ni ella quiso ni yo pude, las flores de bach ayudaron algo, pero lo que dio al final frutos fue la PACIENCIA de saber esperar y el tranquilizarme yo hizo que ella se relajara más a la hora de dormir. Los despertares fueron reduciendose desde que cumplió 1 añito y a los  2 años y medio se dormìa entre 9.30p.m y 10p.m., DE UN TIRÓN hasta las 6a .m, a esa hora pedìa :”teta” , tomaba un poco, como 5 minutos y seguiamos durmiendo hasta la 8am u 8.30 am, hacìa una siesta de 1 hora y media desde las 12.30pm hasta las 2pm, tanto en la siesta como en la noche la dormìa en mi pecho y siempre en menos de 15 minutos estába dormida, ella misma decìa:
“paga uces” (apaga las luces)
“acias” (gracias)
“hata anana mami” (hasta mañana mami)
Menos de 15 minutos en el pecho y ya estába dormida, a veces seguìa con ella hasta el otro día, a veces me levantaba atender por mail a las mamis, a charlar con mi esposo o hacer cosas de la casa, pero las noches de desvelos de dos horas  pasaron, los día de despertarse a las 5am quedaron atrás, los 3, 4, 5 despertares nocturnos  se esfumaron, las veces de creer que había cometido un error al no enseñarla a dormir sola ya estaban en el olvido, de hecho varias  veces esperando por mí se ha dormido sola. Y empecé a descansar mejor en las noches.
Cuando debo estar fuera de casa por trabajo se queda con mi esposo en casa o lo acompaña a trabajar y se siente tan orgullosa de trabajar.............jejejejejeje
Hace año y medio tuvimos un accidente de auto, ellos están ilesos y yo aún recuperándome, nos separamos casi dos semanas separadas por motivos varios que escaparon de nuestras manos y ella lo asumió bien. 
Criar con amor y apego es lo que da más satisfacción, verla crecer feliz y segura de sí misma, que gracias a ella hoy día soy Doula, que “aún” toma teta, “aún duerme conmigo”,  y “aún” es niña, que hemos respetado sus ritmos y necesidades aùn cargando nuestro cansancio y las opiniones ajenas encima, hoy dìa es una niña feliz con una mami que tiene un INMENSO AGRADECIMIENTO por las manos amigas que encontré  y que hicieron mis desvelos más fáciles de llevar porque entendí que lo que le pasaba a mi hija era normal.
Estos 5 años han pasado muy rápido, carguen a sus bebés, no los dejen llorar, hagan caso omiso de las miradas y comentarios de la gente, nuestros hijos crecen muy rápido, disfrutémosles, que sepan que la vida es hermosa y llena de cosas bellas y cuando les toque asumir las malas, pues l asumirán con fortaleza.
Cosas que a mi me sirvieron, pero recuerden que cada bebè es diferente:
Las rutinas, que pueden y deben ser flexibles, bañarlos, leer un cuento, acostarlos a la misma hora, acompañarlos.
Entender que a dormir no se aprende, hay que madurar con el paso de los meses, dormir es un acto como comer cuando se tiene hambre o ir al baño cuando se tienen ganas.
Colechar nos ayuda a no tener que levantarnos tropecientas veces de la cama y los niños al sentir nuestra cercanìa se sienten seguros.
No tener a los bebès y niños en casa todo el dìa, llevarlos a caminar, a jugar y drenar energìas.
La salida de los dientes les puede fastidiar su sueño.
Cuando mami regresa a trabajar pueden empezar a despertarse màs de noche, para buscar su compañìa y afecto.

Hagamos lo que dicte nuestro instinto desde lo más profundo de nuestro corazón y que no nos importe el mundo y sus opiniones ajenas a lo que sentimos en la maternidad, los niños crecen sin darnos cuenta y esos momentos de desvelos, de llanto, de angustia, las pataletas pasan a formar parte del recuerdo. No duden ni un segundo en abrazarlos, besarlos, atenderlos en los desvelos o cuando piden nuestra presencia. Cuando dejan llorar a un niño para dormir, ellos van aprendiendo a ver ese momento como algo feo o como un castigo. En cambio si se sienten acompañados no tendremos esas “guerras” a la hora de ir a la cama cuando estén más grandecitos. Eva  se me acercaba de dos añitos y me decìa:
Mami a ormí….(Mami, a dormir…..)
Hoy con sus 5 añitos jugamos un rato en la cama y luego con su teta en pocos minutos està dormida, cae enseguida porque hace tiempo dejò de hacer siesta y desde nuestra separación duerme tranquila con su papá.
Una cosa que siempre le digo a las mamis recientes es que si todos hubiésemos sido lo suficientemente abrazados, besados y entendidos, en el mundo no existiera tanta violencia y no fueramos tan "malcriados", tanto que lucharon nuestros padres porque no lo fueramos..........jajaja
Doy Gracias al Universo por encontrar manos amigas que me enseñaron a no dejar llorar a mi hija para dormir.
Ánimos mamis trasnochadoras................... que todo llega!!!!!!!
Actualizo hoy 26/07/2.014, tiene 6 años, leemos, charlamos de nuestro día, le doy un masaje de unos minutos, me acuesto al lado de ella, antes me daba la mano, ya no y se queda dormida enseguida, segura y feliz del nuevo día que siempre es una aventura para ella porque sigue creciendo y jugando sana y feliz.
Les dejo este escrito de Mónica Tesone, sobre la lactancia más allá de lo establecido por la Sociedad y sus leyes, pinchar sobre la palabra lactancia para ver el texto, ella es: 
Psicóloga, Terapeuta sexual, familiar y de pareja. Mediadora familiar, Hipnoterapeuta Ericksoniana. Coordinadora de Enlaces Profesionales de la División Internacional de La Liga de la Leche Internacional
Experiencia de una mamá 

viernes, 22 de marzo de 2013

¿Qué es una Doula?



¿Qué es una Doula?
Con los tiempos que corren, en muchas ocasiones las mujeres embarazadas pese a desenvolverse en el “mundo externo” tienden a estar solas a la hora de expresar durante este período sus dudas, miedos y confusiones, situación que se extiende más allá del nacimiento del bebé.

Generalmente el entorno nos cree “exageradas” con lo que sentimos, y callamos o buscamos hacernos escuchar a la fuerza. Hay una figura, la Doula, es una mujer con la empatía necesaria para escuchar a otra mujer, para acompañarla durante el embarazo parto y/o cesárea y posterior nacimiento del bebé.

La Doula acompaña, contiene y atiende a las necesidades de la mujer, son como madres que están presentes cuando la mujer embarazada o puérpera tiene momentos de confusión y necesita apoyo emocional y espiritual.

La mujer embarazada necesita quien la escuche sin prejuicios y en la medida de lo posible aclare las dudas de lo que pueda sentir. Durante el parto y/o cesárea si tenemos al lado alguien que nos acompañe, que nos de la mano, un masaje, palabras de aliento, que entienda todas las sensaciones que nuestro cuerpo atraviesa en ese momento, al sentirnos acompañadas, la espera a la salida del bebé se hace más llevadera.

Después del nacimiento del bebé, cuando hay sensaciones de vacío, cuando tenemos ganas de llorar y nuestro bebé está irritable, cuando sentimos que estamos haciendo todo mal, una Doula puede asistirnos, y si nos sentimos apoyadas afectivamente, escuchadas y comprendidas, entonces podremos dar a nuestro bebé nuestro tiempo y cuidados con más tranquilidad, con la seguridad que podemos transitar la maternidad desarrollando nuestro lado femenino y con la profunda convicción que todo lo que hagamos desde nuestro instinto y con el amor como bandera nos guiará por el mejor camino.

Una Doula hace de “madre” de la mujer recién parida para que esta pueda aflorar como madre del recién nacido bebé.

Cada mujer como ser individual reacciona diferente en el embarazo y  fase puerperal pero tenemos similitudes y al haberlas transitado adquirimos experiencias para ayudarnos.

Una Doula tiene el alma abierta para escuchar y las manos tibias para cobijar.

Janeth Ivimas
Doula

lunes, 25 de febrero de 2013

¿De verdad no afecta?

Cuántos de nosotros hemos escuchado frases como: A mi me pegaron de pequeño y mírame, de no ser por esos azotes “no serviría para nada”. Y observo a la gente en la calle, en los sitios donde voy y se ve, se nota la violencia generalizada lo demostremos o no. Personas que EXIGEN ser atendidas de primera así lleguen de última, que quieren pasar por encima de los demás sin importar a quien se llevan por delante, personas que destruyen de a poco o vertiginosamente su cuerpo con el alcohol, el cigarro, las drogas y otras tantas afecciones del mundo incluyendo la excesiva dependencia a la pareja y al materialismo, sin embargo la frase “mírame, soy normal” se escucha siempre. Y seguimos por la vida criando con azotes “para que se enderece” e ignorando los berrinches de los niños para que dejen de “hacernos quedar mal delante de los demás”, porque nos interesa más el “que dirán de” a lo que siente nuestro pequeño en determinado momento. Y no se trata de perfección, se trata de amar a nuestros hijos y dar lo mejor que tengamos así nosotros hayamos recibido otro tipo de crianza, nuestros padres hicieron lo que pudieron en un momento que no había acceso a ningún tipo de información, era raro encontrar quien hiciera las cosas diferentes. 

Pero hoy día tenemos mucha información a la mano y podemos contrastar, buscar, opinar, dialogar, preguntar. Porque sí, afecta y mucho la manera como somos tratados en nuestro hogar, donde debe haber cabida para todos como grupo familiar y donde debemos ser un fuerte pero de amor, donde es válido pedir, donde es válido llorar y sentirse mal por parte de los padres o los hijos, porque el niño irá creciendo y formando su personalidad de acuerdo a las vivencias de quienes le rodean. Un niño aprenderá a esperar cuando esté preparado para hacerlo, no se puede forzar a que espere sólo por el simple hecho de cumplir una cuota más en su formación, sencillamente hay aspectos que se dan solos y dependen de la maduración de cada ser humano y no que se tire de él como si de agilizar un trámite se trata, porque sino porque tantos “adultos” impacientes? (empezando por mí) Repito como siempre, no se trata de un hogar anárquico, se trata de un hogar donde todos tengamos voz, voto y opinión y se pueda llegar a un acuerdo justo. Igual sucede con los “buenos modales”, tan aprensivos que somos enseñándoles a decir “buenos días” “por favor”, “gracias”, etc. y nos olvidamos que ellos van detrás de nosotros imitando nuestro comportamiento y toleramos más un “adulto” que olvida dar las gracias que un niño que arranca a correr emocionado con una galleta que le ha dado alguien y ya pierde dicha galleta el sabor de la infancia cuando nos hacen devolver para dar las gracias queramos hacerlo o no, y así vamos dejando atrás el aroma a inocencia pendientes siempre de ser merecedores de escuchar “lo bueno que somos” hasta que un día nos miramos al espejo cansados, con un cuerpo con una o varias enfermedades y hastiados de complacer equivocadamente a la tía, al vecino, a mamá, a papá para pasar a complacer al esposo, a la suegra, al vecino tan cansado como nosotros, pero seguimos diciendo: mírame, a mí me azotaron y aquí estoy, soy persona de bien” 

Un amigo hizo en su Facebook la pregunta si el amor cura, todos estuvieron de acuerdo que sí, que cura, yo respondí que “El amor no sólo cura, también PREVIENE. Los niños emocionalmente sanos que han crecido en un entorno amable de seguro serán adultos más saludables” 
Es prioridad dejar de heredar mitos y creencias en torno a la crianza porque no le hacemos ningún bien a nuestra cría ni a su futuro. Un niño que ha crecido en un entorno saludable y amable tendrá toda una gama de posibilidades para desarrollarse como un ser humano consciente de si mismo y tendrá la capacidad de ser afín con sus semejantes.
Pero la lucha es férrea, hay gente hermosa aportando su granito de arena, dentro y fuera de la red, robándose un poco de su tiempo a ellos mismos, a sus hijos y su vida privada con el único fin de dar a conocer a padres, madres y sociedad en general la posibilidad de otra forma de criar con el respeto, amor y consideración que merece la infancia.
Ningún niño va a llorar o “pedir atención” por fastidiar o molestar, en la medida que se sientan amados, contenidos y protegidos irán creciendo seguros y con suficiente confianza hasta ir madurando todos y cada uno de los aspectos que completaran su crecer.
Todos los niños llegarán al mismo sitio (dormir toda la noche, control de esfínteres, y un largo etc.), independiente de cómo se les críe, la diferencia es que un niño guiado de la mano del amor, la paciencia y la tolerancia dará al mundo lo mejor de sí sin tantos fantasmas y miedos en su interior

jueves, 27 de diciembre de 2012

El camino de regreso (destete a voluntad)

Esto lo escribí en Mayo del 2.011 y lo comparto hoy en este espacio:

Ha sido un viaje corto, mi nena de tres años y 6 meses, la que hasta casi los tres años no se despegaba de mi teta (bueno, las de ella…..jaja), a quien llevaba de bebé incluso hasta el baño conmigo, la que lactaba sobre mi regazo mientras yo comía, la que no me podía ver sentada porque enseguida venía a lo suyo, la que se daba paseadas por mis senos para chupetear un poco y luego seguir jugando y soñando. Pues ella mi nena hace unos meses sólo toma teta para dormir, y pocas veces si se hace daño, pero la necesidad de succión ha disminuido muchísimo. Son sentimientos encontrados para mí, ver a mi hija de tres años literalmente empezar el despegue, relacionándose abiertamente con nuestros familiares y amigos, contarle cosas a la gente, andar por la casa cantando (le fascina cantar) y que yo vaya perdiendo la exclusividad en su vida. Me da risa cuando recuerdo a quienes me decían que nunca la iba a despegar de mí, que iba a ser una malcriada (eso se heredará? Porque yo soy malcriada…jaja), tantas voces diciendo y al final sólo queda asentir con la cabeza como quien da la razón, ese es el precio para que nos dejaran tranquilas.

Pues, henos aquí en el viaje de regreso, y sin yo tomar para nada la iniciativa de destetarla, ella sola la va dejando, atrás quedaron hace tiempo sus despertares nocturnos buscando mi calor y compañía, ya no viene de paseo a la teta, a regalarme su sonrisa y sus hermosos ojos negros, tomando de una y acariciando la otra, por supuesto que me sigue necesitando, seguimos jugando juntas, haciéndonos cosquillas, durmiendo juntas (ayssssssssss cuando me pida su cuarto), aprendiendo juntas y viéndola crecer feliz, llena de vida, energía y lindos sentimientos.
Me siento triste por la culminación de una etapa, siempre he leído a las mamis q sus hijos toman la iniciativa del destete y dicen que es como un duelo, y vaya q tienen razón!!!!!!!!!!, pero a la vez feliz que sea ella quien tome la decisión de dejar la teta sólo para la hora de dormir, mientras yo seguiré junto a su padre (pieza fundamental en nuestra lactancia), siendo el pilar donde ella asirse cuando lo necesite y se que este tiempo de lactancia respetada nos unirá siempre, y a su edad, con tres añitos ya de seguro guardará hermosos recuerdos, porque para mí ha sido una etapa en momentos duras, pero con sus tiempos maravillosos, y saben mamis? Si se despegan, si tienen luego otros intereses, sólo es cuestión de ponernos en su piel, de mirar sus ojos, de tenerles paciencia, de guiarlos con amor, de ser padres empáticos, de respetar sus tiempos y necesidades sin halar de ellos para que crezcan, todos los niños sanos por muy demandantes que sean de bebés llegan al mismo lugar a su tiempo y a su hora, no a la hora que dicte el vecino, la suegra o el pediatra, que se los digo yo, la mami de una nena que podía quedarse hasta dos horas en la teta (en una oportunidad vimos una película en casa con ella lactando).
Poco se escribe sobre las posibles dificultades que puede llegar a tener de adulto aquel niño que ha sido privado de la necesidad de succión, en cambio se encuentra mucho material sobre como destetar al niño (no estoy en contra del destete, siempre y cuando se haga de manera respetuosa para el niño y esperar por lo menos los 2 años) y sobre como quitar el chupete (ese artilugio que el adulto da al bebé por comodidad y quita al niño “grande” por la misma razón).
La edad? hasta que la madre y el niño se sientan cómodos con la lactancia, esta es un acto de amor y como tal concierne a mamá, niño y padre, la fecha de culminarla ha de ser cuando la madre o el niño ya no quieran. Nada malo va pasar por dar lactancia prolongada, hay casos de niños amamantados de más de 6 años y son sanos, felices y sin ninguna patología como se cree a veces.
El vínculo que se crea es hermoso, y amamantar aparte de alimentarlos les proporciona el calor del cuerpo de mamá, cuando se caen o lastiman les sirve de consuelo en lugar del chupete, porque nunca un plástico podrá imitar lo que la naturaleza sabiamente le dió a la mujer.
Y de poder amamantar claro que se puede, que lo digo yo que luché contra Pediatras (mal informados lamentablemente, porque en la universidad les enseñan es a preparar biberones y nada de lactancia, dicho en ponencia por parte de los que se han informado más luego de terminar la carrera), te decía, me cambiaba de pediatra para no escucharlos que mi teta ya no la alimentaba, luché contra la familia y el entorno, leí mucho y me informé todo lo que pude, siempre apoyandome en mí esposo y mi circulo virtual de amorosas mamis. (gracias chicas lindas, sin ustedes a lo mejor no llegabamos hasta aquí.
Hay mucho desconocimiento sobre las necesidades más básicas de los niños y sí mucha gente opinando basada en la ignorancia y haciendo un círculo cada vez más grande de padres desinformados.
En fin Acunen a sus bebés, abracen a sus hijos y acompáñenlos en cada etapa, ayúdenlos con amor y paciencia, los frutos tardan, pero son más dulces.
Actualizando hoy 27/12/2.012 mi hija de 5 años toma teta sólo para dormir, es un rato hermoso donde me dice desde que huelo rico hasta lo mucho que me quiere....

La historia del destete de una mamá de la página y su hijito: Historia de lactancia
Otra historia de destete

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Conflictos familiares.



Los conflictos son inevitables en los grupos de seres humanos que conviven juntos. Y todavía más en el seno de una familia, que convive las veinticuatro horas del día, 365 días al año. Por lo tanto, hay que aprender a gestionar los conflictos, pues será muy útil para el resto de nuestra vida.
Igual que aprendemos a ir en bicicleta y a leer, también aprendemos a gestionar nuestros deseos y a negociar con quienes nos rodean. Nos formamos poquito a poco y cada fase del aprendizaje viene caracterizada por la etapa de desarrollo en la que nos encontramos. Así, es absurdo imaginar a un niño de 4 años llorando porque el IVA ha subido un uno por ciento o a un adulto con una rabieta porque se ha terminado el helado de chocolate. Bueno, quizá lo segundo no es tan improbable. El caso es que en cada etapa del crecimiento los niños tienen unas necesidades y unos deseos y cuentan con unas determinadas habilidades para gestionarlos. A los adultos nos interesa que en cada etapa aprendan lo necesario para poder afrontar la siguiente, como en cualquier proceso. De esta manera, debemos ver el conflicto como una oportunidad de aprendizaje, pero no sólo eso, puesto que los conflictos son imprescindibles para crecer como personas. Afortunadamente son inevitables: es imposible que dos personas distintas quieran siempre lo mismo de una forma complementaria. Por eso es tan importante saber defender las ideas propias y negociar. Hay todo un camino de aprendizaje que va desde el bebé que estira el brazo y pone el cuerpo rígido para pedir que le den algo (el sonajero, las llaves, el móvil) hasta el joven que opta por tomar sus propias decisiones o el adulto dialogante, aquel que siempre intenta encontrar una
solución satisfactoria para todos, aquel que no teme enfrentarse a sus jefes o a su pareja para defender lo que piensa que es correcto. Y ese camino empieza en casa, en el hogar. Quizá lo
que pida su hijo no sea lo correcto, pero en lugar de «sofocar» ese deseo es mejor explicarle lo que se espera de él o darle alternativas de comportamiento. Porque siempre va a haber un momento en que un niño tenga una idea propia, la primera idea propia, y aunque sea errónea va a
defenderla a capa y espada hasta que no entienda por qué no se le deja llevar a cabo «su idea», «su deseo». Y ese es el origen de muchas rabietas y problemas de convivencia en el seno del hogar. Pero hemos de verlo como una oportunidad para educar al niño que de otra forma no se
daría, o como una ocasión para que el niño aprenda a negociar, o para que sepa defender de una forma correcta sus ideas. Una vez que entendemos que los conflictos no los crea el niño por gusto, sino que son una parte imprescindible de su crecimiento, estamos en situación de poder actuar de una forma más positiva.
Rosa Jové, Psicóloga.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

ESPEJOS DEL ADULTO Y DE LA SOCIEDAD



Enorme cantidad de propuestas, guías y movimientos espirituales, lecturas de autoayuda, cursos, conceptos revolucionarios aparecen día tras día con la intención de calmar la inquietud del alma, los interrogantes vitales, y brindar respuestas. Si bien muchas personas van logrando integrar sabiamente en sus vidas y relaciones lo que descubren, lo cierto es que a la mayoría le cuesta vibrar autentica y coherentemente, armónica y equilibradamente.
La sociedad continúa mostrando caos, desorden moral falta de dirección y sentido.
Los chicos reflejan claramente lo que sucede en el mundo adulto.
Lo más probable es que si su ambiente vibra en armonía, si busca conscientemente integrar las necesidades espirituales a la realidad cotidiana, si se enfoca en crecer y aprender, discernir, integrar inteligentemente las emociones y evolucionar, encontremos niños que reflejan esas actitudes y las aplican en su vida diaria.
Si por el contrario el entorno es conflictivo, los chicos surgen como emergentes de los problemas que los rodean.
Los niños son verdaderas esponjas ya que absorben la energía que los rodea y alimenta, especialmente de su entorno. Muchas veces una forma de liberarse de ella es a través de la acción. Así es que nos encontramos con niños agresivos, hiperactivos y desatentos.
Los síntomas hoy tan frecuentes (problemas de atención, hiperactividad, agresividad, trastornos psicosomáticos, dislexias, rebeldía, aislamiento, desinterés adicciones, etc.) son tan solo los semáforos rojos que nos indican lo que, en el mundo adulto está funcionando mal.
¿No están los chicos reflejando nuestras propias actitudes?
Pues, convengamos que el estilo de vida, el ritmo cotidiano que llevamos, que hemos elegido o que nos han empujado a elegir, posee ampliamente estas características.
Cabe reflexionar: ¿No somos acaso una sociedad hiperquinética? ¿Una familia que entra, sale, se mueve todo el tiempo y verdaderamente se comunica poco? ¿Cuántas veces nos encontramos revisando la tarea que hicieron nuestros hijos en el colegio con un ojo con el ojo chequeando que no se queme la comida con una mano doblando la ropa y con la otra levantando el tubo del teléfono? ¿No estamos siendo para nuestros niños un verdadero modelo de hiperquinesia y desatención? ¿O atención enfocada pobremente y saltando de una cuestión a otra sin profundizar y detenerse?
¿Puede el adulto –con autoridad- exigir de los chicos actitudes de atención, concentración, de quietud y conexión verdadera?

(Gabriela Béduchaud)