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miércoles, 31 de mayo de 2017

Mejorar como persona.

No te pre-ocupes en exceso por las técnicas de crianza que das  a tus hijos, ni de estimular (si son niños sanos), ni que tengan los mejores juguetes educativos.
Pre-ocúpate de ti, de mejorar como persona, de mirar dentro, de deshacerte de pesos emocionales y de amarte mucho.
Por añadidura tus hijos se amarán y mirarán el mundo de forma amorosa porque somos los ojos de ellos en su infancia.
Si respetas la vida y la diversidad de opiniones, ellos harán igual.

Los niños ven, copian e imitan nuestra conducta.

miércoles, 19 de diciembre de 2012

Conflictos familiares.



Los conflictos son inevitables en los grupos de seres humanos que conviven juntos. Y todavía más en el seno de una familia, que convive las veinticuatro horas del día, 365 días al año. Por lo tanto, hay que aprender a gestionar los conflictos, pues será muy útil para el resto de nuestra vida.
Igual que aprendemos a ir en bicicleta y a leer, también aprendemos a gestionar nuestros deseos y a negociar con quienes nos rodean. Nos formamos poquito a poco y cada fase del aprendizaje viene caracterizada por la etapa de desarrollo en la que nos encontramos. Así, es absurdo imaginar a un niño de 4 años llorando porque el IVA ha subido un uno por ciento o a un adulto con una rabieta porque se ha terminado el helado de chocolate. Bueno, quizá lo segundo no es tan improbable. El caso es que en cada etapa del crecimiento los niños tienen unas necesidades y unos deseos y cuentan con unas determinadas habilidades para gestionarlos. A los adultos nos interesa que en cada etapa aprendan lo necesario para poder afrontar la siguiente, como en cualquier proceso. De esta manera, debemos ver el conflicto como una oportunidad de aprendizaje, pero no sólo eso, puesto que los conflictos son imprescindibles para crecer como personas. Afortunadamente son inevitables: es imposible que dos personas distintas quieran siempre lo mismo de una forma complementaria. Por eso es tan importante saber defender las ideas propias y negociar. Hay todo un camino de aprendizaje que va desde el bebé que estira el brazo y pone el cuerpo rígido para pedir que le den algo (el sonajero, las llaves, el móvil) hasta el joven que opta por tomar sus propias decisiones o el adulto dialogante, aquel que siempre intenta encontrar una
solución satisfactoria para todos, aquel que no teme enfrentarse a sus jefes o a su pareja para defender lo que piensa que es correcto. Y ese camino empieza en casa, en el hogar. Quizá lo
que pida su hijo no sea lo correcto, pero en lugar de «sofocar» ese deseo es mejor explicarle lo que se espera de él o darle alternativas de comportamiento. Porque siempre va a haber un momento en que un niño tenga una idea propia, la primera idea propia, y aunque sea errónea va a
defenderla a capa y espada hasta que no entienda por qué no se le deja llevar a cabo «su idea», «su deseo». Y ese es el origen de muchas rabietas y problemas de convivencia en el seno del hogar. Pero hemos de verlo como una oportunidad para educar al niño que de otra forma no se
daría, o como una ocasión para que el niño aprenda a negociar, o para que sepa defender de una forma correcta sus ideas. Una vez que entendemos que los conflictos no los crea el niño por gusto, sino que son una parte imprescindible de su crecimiento, estamos en situación de poder actuar de una forma más positiva.
Rosa Jové, Psicóloga.

jueves, 20 de septiembre de 2012

¿Malcriadez?

Tèrmino usado por el comùn colectivo para nombrar a un niños "sin límites" que pide cosas sin parar", "que no se està tranquilo", "que no deja tranquilo a los adultos", "que hace berrinches", ...........etc..........., pero pocas personas en adultolandia nos paramos a pensar un momento que tan "malcriado" puede ser un niño de meses, o uno, dos o màs años que reclama la presencia de mamà o su cuidador. Generalmente para poner "preparo" y "lìmites" optamos por ignorar la peticiòn infantil, desplazando de esta manera muchas peticiones que se iran sumando una sobre otra a lo que podrìa definir como un volcàn de peticiones desplazadas que en cualquier momento, pueden ser dìas, meses o años pude hacer erupciòn llevandose por delante a quien sea y donde sea, consiguiendo el niño la etiqueta de "malcriado".
Incluso la neurociencia se encarga de estudiar el devastador desarrollo del cerebro infantil que ha sido sometido desde su más tierna infancia. El mudo actual, ese que tanto nos quejamos falta de valores no es más que la lógica consecuencia de generaciones criadas sin amor, sin paciencia, crianzas basadas en autoritarismo puro, sin mirar al niño, siempre pendiente de no "mal-criarles" y resulta que somos adultos muy malcriados, carentes de amor hacia nosotros mismos y hacia los demás.
Siempre digo que tanto que lucharon nuestros padres por hacernos "hombres y mujeres de bien" (con toda la buena intenciòn del mundo), pero los medios empleados no lograron su cometido, porque hasta la fecha no conozco el primer adulto que no sea malcriado, con ataques de rabia a la menor provocaciòn, con respuestas irònicas innecesarias, siempre persiguiendo un-no-se-què, familias enteras buscando resguardo de las peticiones infantiles en los consultorios mèdicos, saliendo con las respectiva receta del alguna medicina milagrosa que lograra calmar al niño y dejar que los adultos sigamos nuestra vida como si no pasara nada................
 Y si pasa, y mucho!!!!!!!!!, porque solamente logrando la escucha sincera lograremos la conexiòn con nuestro hijo, aunque estemos cansados y necesitados de un alto en  nuestra lucha diaria, no es tarea fàcil, pero lo vale............, nuestros hijos valen todo aquello que hagamos por ellos, desde el corazòn y con el amor como bandera.
A las personas que creen que ignorar a un niño en un berrinche o pataleta es "educar", pongan la mano en su corazón y piensen un momento en sus hijos, miren sus ojos y allí está la respuesta a las necesidades reales y básicas de los chicos. Y por favor no le hagan a los niños lo que no harían a un adulto, ignorarles a la edad que sea los desconecta de la empatía.
 Un niño guiado de la mano del amor, la paciencia y la tolerancia dará al mundo lo mejor de sí sin tantos fantasmas y miedos en su interior. Se puede usar menos la palabra límites cambiarla por tiempo juntos , abrazos,miradas y palabras para explicar de manera respetuosa nuestras razones, esa misma "técnica" nos funcionará cuando en lugar de un asustado o rebelde niño tengamos un adolescente en casa a quien ya no te resultará decir: porque lo digo yo.
La malcriadez como tal y con el significado que se le da comunmente NO EXISTE, un niño malcriado es un niño no atendido emocionalmente aunque sus necesidades de vestido y comida esten satisfechas, un niño malcriado no ha sido entendido en su proceso evolutivo y de crecimiento, un niño malcriado no ha sido mirado, acunado ni querido como debe ser. Es hora de llamar a las cosas màs bàsicas por su nombre, sin disfraces y empezar cristalinamente a entender a esas criaturas que deseadas o no traemos al mundo, porque ellos vienen con sueños y personalidad propia, sòlo necesitamos un poco de paciencia (aunque hayamos crecido sin ella) y ponernos a su altura fìsica y emocional, para entender que es aquello tan urgente que nos piden y saber que se esconde detràs de esas peticiones desesperadas, porque con el correr de los años nos iràn necesitando cada vez menos y su mirada, esa que es ahora limpia, pura y llena de amor hacia nostros se va trasladando a descubrir otros horizontes lejanos, que sòlo si en su infancia les hemos acompañados probablemente nos dejen mirar sus sueños y descubrimientos. Miren este video, la reacción natural de un bebé separado de su madre, lo feliz que se vuelve al regresar a ella. 
Laura Gutman (Terapeuta familiar y escritora) nos dice: Nadie pide lo que no necesita. A medida que pasan los años, esas necesidades no satisfechas siguen operando con la misma intensidad que en sus comienzos. Pero los adultos estamos cada vez menos dispuestos a comprender los mensajes, sobre todo repitiendo la frase “ya eres grande”. O la de peor categoría: “eso es una regresión”.